Exportaciones Colombianas se disparan 15,4% de la mano del petróleo y el oro
Las exportaciones colombianas sumaron US$23.587,6 millones entre enero y mayo de 2026, un salto de 15,4% frente al mismo periodo del año anterior. El petróleo, sus derivados y el oro no monetario explican casi la totalidad de ese impulso, mientras el campo y la industria manufacturera pierden terreno.
El comercio exterior del país volvió a apoyarse en los sectores de siempre. Según el reporte más reciente del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), las ventas externas colombianas alcanzaron los US$23.587,6 millones FOB en el acumulado de enero a mayo de 2026, una cifra que confirma la aceleración que viene mostrando el sector desde comienzos de año.
Los hidrocarburos, otra vez al frente de las exportaciones colombianas
El grupo de combustibles y productos de industrias extractivas fue el que más aportó al resultado, con ventas por US$9.485,8 millones y un crecimiento de 18,5%. El petróleo y sus derivados fueron el motor de ese avance, junto con un repunte más discreto del carbón. En conjunto, este segmento ya representa cerca del 40% de todo lo que Colombia vendió al exterior en lo corrido del año, de acuerdo con un análisis publicado por La República.
Ese medio recogió además la lectura de Javier Díaz, presidente de Analdex, quien atribuyó el comportamiento dispar entre sectores a dos fuerzas que se mueven en direcciones opuestas: el alza de los precios internacionales del crudo, que favorece a los hidrocarburos, y la apreciación del peso, que golpea a productos como el café y el cacao.
El otro protagonista de estos cinco meses fue el oro no monetario. Sus exportaciones más que duplicaron su valor frente a 2025, lo que llevó al grupo de “otros sectores” a crecer 107,7%. Un reporte de Infobae detalló que, solo en mayo, este metal disparó su valor exportado en 71,8%, consolidándose como uno de los productos de mejor desempeño del año.
Un mayo con luces y sombras
Mayo, en particular, fue el mejor mes del año para las exportaciones colombianas: US$5.193 millones FOB, con un crecimiento anual de 19,2%. Ese mes, el grupo de combustibles avanzó 33,3% y concentró el 44,5% de todo lo vendido al exterior por el país.
Pero detrás de las cifras en dólares hay un matiz que vale la pena mirar con atención. Aunque el valor exportado de petróleo subió, el volumen físico de crudo enviado al exterior cayó 18,1% en mayo, hasta 11,4 millones de barriles. Es decir, Colombia vendió menos petróleo, pero lo vendió más caro, un fenómeno que Infobae también documentó y que refleja el peso de los precios internacionales sobre el resultado agregado.
El agro y las manufacturas, en cambio, no lograron seguirle el paso al resto de la economía exportadora. Entre enero y mayo, las ventas agropecuarias, de alimentos y bebidas cayeron 1,1%, lastradas por el café sin tostar y el cacao en grano. Las manufacturas retrocedieron 2,4%, golpeadas por la caída en artículos clasificados según su material y en el ferroníquel. En mayo, ambos sectores lograron estabilizarse, con avances marginales de 0,7% y 0,2%, respectivamente.
Estados Unidos, Italia y el peso de China
Estados Unidos siguió siendo, por lejos, el principal comprador de productos colombianos: concentró el 29,3% de las exportaciones acumuladas y el 26,1% de las de mayo. Panamá, India, Italia, Canadá, Brasil y Países Bajos completan la lista de los socios comerciales más relevantes del país.
Italia merece un párrafo aparte. Junto con Estados Unidos, fue el mercado que más contribuyó al crecimiento total de las exportaciones colombianas en lo corrido del año, impulsado en gran parte por las mayores compras de oro no monetario y petróleo crudo. En el otro extremo está China, que restó puntos al crecimiento del país debido a la desaparición casi total de las ventas de crudo hacia ese destino.
Una parte importante de esa operación logística pasa por Cartagena. Según un reporte de El Universal, la aduana de esa ciudad tramitó US$9.717,5 millones entre enero y mayo, el 41,2% del total nacional, muy por encima de Medellín, Buenaventura y Santa Marta.
Lo que viene
El resultado hasta mayo confirma una tendencia que se ha sostenido durante buena parte de 2026: el crecimiento de las exportaciones colombianas depende cada vez más de dos productos —petróleo y oro— y cada vez menos de la diversificación que durante años se planteó como objetivo de política comercial. Mientras los precios internacionales sigan acompañando, el balance seguirá siendo positivo. La pregunta de fondo es qué tan sostenible resulta ese modelo si, como ya ocurre con el crudo, los volúmenes físicos empiezan a ceder terreno mientras solo el precio sostiene la cifra en dólares.